El 24 de marzo de 1976 inicia el último golpe de Estado en Argentina, el que se extendió durante más de siete años.
Siete mujeres santafesinas que -como miles- atravesaron la adversidad de la persecución política y de la detención ilegal, elijen convocar a la memoria contrarrestando tanta iniquidad, contando experiencias vitales, con formas de creación y solidaridad.
Así emergen, casi mágicas, estas «quijotadas».
De manos e imaginación construyendo todo de la nada:
Con papel de cigarrillo y los hilos de toallas, con huesitos del puchero y unas monedas gastadas, botellas plásticas, betún, y la ternura hilvanada de palabras.
Nacen casi jugando, donde se prohíbe hasta reírse,
títeres, medallitas, bailes, escribujos y bordados,
un coro casi en silencio y el más fabuloso cine contado.
Todas formas de decir a los seres más amados
“no se olviden de nosotras”, “los queremos”, “aquí estamos”.
Afirmar la vida allí, donde todo intentó negarla:
Anatilde Bugna,
Silvia Abdolatif,
Nora Spagni,
María Rosa Genevois,
Alicia Beatriz Leeuw,
Cecilia Mazzetti,
Patricia Traba
Hicieron su quijotada de achicar toda distancia
con arte transformador, memoria viva y esperanza.