Libro “El Arte de leer el mundo con todo el cuerpo y a viva voz”

Narración Oral
“El Arte de leer el mundo con todo el cuerpo y a viva voz”

Autora: Marcela Sabio

Premiado por el JURADO DE PUBLICACIONES “EVENTUALES” DEL INSTITUTO NACIONAL DEL TEATRO decidío subsidiar una segunda publicación más grande del Libro “NARRACIÓN ORAL: EL ARTE DE LEER EL MUNDO CON TODO EL CUERPO Y A VIVA VOZ”

Se distribuirán entre todos los grupos escénicos y teatros de la Argentina.

 

Prólogo

 

PENSAR LA NARRACIÓN ORAL DESDE LAS PRÁCTICAS
Jorge Dubatti


Este libro permite promover, por un lado, una reflexión sobre la relevancia existencial de los relatos en nuestras vidas y sobre los encantos de la narración oral como acontecimiento artístico, político y espiritual; por otro, sobre el grado notable de desarrollo que han alcanzado la narración oral y el teatro del relato en la Argentina. Pero acaso la dimensión que nos resulta más significativa (y que queremos destacar especialmente para que el lector que abre estas páginas la valorice en su recorrido) es que se trata de una producción teórica que surge de las vísceras mismas de las prácticas. Marcela Sabio, una de las narradoras argentinas más avezadas y activas de la Argentina actual, con una sólida e intensa trayectoria como respaldo, produce pensamiento y teoría a partir de su experiencia y multiplica esa experiencia recurriendo a los saberes de otros artistas, de filósofos y científicos. En este sentido, el presente volumen es un síntoma de los favorables, auspiciosos cambios que se advierten en el campo artístico y teórico de los últimos veinte años: los creadores se están haciendo cargo de la producción teórica desde la reflexión sobre la praxis. Ya no delegan a los supuestos “científicos de laboratorio” la producción de pensamiento. El hacer y el pensar el hacer van de la mano. Se iluminan mutuamente. Más bien ya son inseparables. El artista valoriza así su dimensión de intelectual específico y de técnico experto (es el que más sabe de sus propias prácticas) y se asocia al modelo del investigador participativo (en términos de María Teresa Sirvent), es decir, el investigador que trabaja desde adentro mismo del acontecimiento que estudia. En su artículo “Epistemología teatral”, Tibor Bak-Geler afirma que es necesario comprender las características del objeto de estudio para poder decidir qué grupo de ciencias se hacen cargo de las problemáticas del arte teatral. Bak-Geler realiza cuatro agrupamientos: las ciencias cuyos objetos de estudio son los procesos y fenómenos naturales, en los que el ser humano es incluido como fenómeno fisiológico; las ciencias cuyos objetos de estudio son los procesos sociales; las ciencias cuyo objeto de estudio son productos humanos pero dada su estructura y comportamiento a través de la historia permiten proponer parámetros de verificación; las ciencias cuyo objeto de estudio son las artes. De su exposición se obtienen provechosas conclusiones,

 

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que el libro de Sabio ratifica: por una parte, que las Ciencias del Arte, recurriendo a vínculos interdisciplinarios, son las únicas que comprenden el arte en su singularidad y complejidad, es decir, en la totalidad de procesos y problemas de cómo (según palabras de Mauricio Kartun) “el teatro teatra” y “el teatro sabe”); por otra, que es necesario volver sobre el pensamiento de los artistas producido a partir de las mismas prácticas artísticas. Dice Bak-Geler: “Las ciencias que estudian las artes no saldrán del callejón sin salida hasta no reconocer que en realidad se trata de objetos de estudio contradictorios, con estructuras diferentes funcionando de distinto modo (…) [Hay que] acercarse a las teorizaciones que sí son aplicadas, probadas, y funcionales en la práctica para producir un fenómeno artístico. Se trata de las teorizaciones de Appia, Craig, Meyerhold, Laban, Kandinsky, Klee, Albers, etc., por mencionar algunos nombres de las artes escénicas y de las artes plásticas, pero en cualquier disciplina artística encontramos casos similares. No estoy idealizando los conocimientos en cuestión, sin embargo, la práctica demuestra que son un instrumento de trabajo para el sujeto artista que facilitan la creación y permiten la verificación de los resultados”. Venimos sosteniendo esta misma visión con nuestra obra investigativa desde hace años: los artistas saben desde la praxis y ese saber pragmático, tejido inseparablemente con la reflexión, implica otra base epistemológica para nuestros estudios sobre el arte. Lo mismo podemos afirmar de este libro de Marcela Sabio: ¿qué mejor teoría para comprender el hacer de los narradores que aquella que produce, con lucidez, rigor y sensibilidad, una gran narradora desde sus propios saberes adquiridos en el hacer y el pensar el hacer? Uno de los mayores méritos de estas páginas es el ajuste de la elocuencia y la instrumentalidad del pensamiento a lo que acontece en el hacer del narrador. Y de ello se desprenden otras provechosas consecuencias: su potencia didáctica para transmitir a otros artistas y estudiantes el valor de la narración oral y del teatro del relato; su capacidad multiplicadora en aquellas personas que, sin el afán de transformarese en artistas, narran siguiendo las palabras de Haroldo Conti que Sabio rescata: “Contá la historia de la gente como si cantaras en medio de un camino, despojate de toda pretensión y cantá, simplemente cantá con todo tu corazón. Que nadie recuerde tu nombre sino toda esa vieja y sencilla historia”. No nos equivocamos si afirmamos que con Narración oral: el arte de leer el mundo con todo el cuerpo y a viva voz, Marcela Sabio realiza una contribución de referencia insoslayable a la materia de la que ha transformado en uno de los ejes de su vida.